¿Hacia donde vas Iberia?


[Josep Font i Bernaus]

A veces en política es conveniente parase a analizar la situación,ver lo andado y reflexionar sobre los resultados y las consecuencias de lo realizado. Para algunos,"el movimiento es todo", para otros es necesario un balance de vez en cuando, ver el impacto de lo actuado sobre la Sociedad y poner en marcha los mecanismos de corrección necesarios para no desviarse de los objetivos.

Desde el final del largo periodo de la Dictadura hasta nuestros días podremos observar que las dos primeras elecciones democráticas las ganó el Secretario General del Movimiento. Las matanzas masivas, las torturas, la represión y el exilio hicieron posible que el miedo fuera determinante. La escala de valores de la mayoría de españoles adquiridos en los tiempos de la República, fueron contrarrestados con la desinformación constante y el lavado de cerebro hicieron el resto. Periodo gris que culminó con el golpe del 23F con muchas complicidades.

De los catorce primeros años de gobiernos socialistas, en mi opinión los seis primeros fueron impecables. Pero luego se relajaron y no estuvieron a la altura de las circunstancias. Poner de Ministro del Interior a alguien que en lugar de reformar los Cuerpos como la Guardia Civil y la Policía Nacional después de tantos años de autoritarismo, se dedico a saquear los fondos reservados y las pensiones de los huérfanos de la Guardia Civil. Es una muestra de una gestión propia de imbéciles que no tienen ningún sentido de Estado y mucho menos de la historia reciente de España. Se instaló la corrupción y a partir de esta época empezó el "todo vale". La ley del silencio les obligó a pasar página de las barbaridades cometidas por el General y es que en el fondo padecen síndrome de Estocolmo.

Y después de un periodo de catorce años, entró a gobernar primero en minoría y luego con mayoría absoluta la derecha disfrazada de centro, la derecha de siempre, comandada por el Sr. Aznar, hijo de un cronista y colaborador de la Dictadura y nieto de uno de los Presidentes de la Dictadura de Primo de Rivera. Es evidente que siempre es preferible que acepten las reglas del juego de la democracia que no que vuelvan a las andadas, pero esto es sintomático de la realidad política de España. Han cambiado las formas pero mantienen el fondo.

Los atentados del 14-M desalojaron a la derecha del Poder político. En mi opinión de no ser por ello hubieran perdurado en el tiempo hasta nuestros días. Y después de un paréntesis de siete años, vuelven con mayoría absoluta. Durante este periodo la Izquierda se ha reducido hasta una situación de poca presencia y de constantes divisiones internas. En política los errores se pagan.

En una situación como la actual, es cuando más necesaria es la acción de las fuerzas de izquierda, para detener el avance de la derecha que intenta recuperar no sólo la hegemonía política, sino también la social. Es evidente que la batalla ideológica la han ganado ellos, más por errores de los demás que por méritos propios. Es hora de empezar a recuperar el terreno perdido por las servidumbres de las izquierdas convencionales.